Stablecoin Conference 2026: las monedas estables evolucionan hacia infraestructura de pagos en Latam, según Bitso
Bitso Business señaló que las stablecoins en Latinoamérica pasaron de ser un refugio cambiario a una herramienta de pagos para empresas.

"Si tienes una stablecoin en dólares y vives en Venezuela o vives en Argentina, como cobertura frente a las fluctuaciones de la moneda, tiene mucho sentido, y por eso fue parte de la curva temprana de adopción", afirmó Imran Ahmad, director de operaciones (COO) de Bitso y director general de Bitso Business, en conversación con Cointelegraph en Español, en el marco de la Stablecoin Conference 2026, que se desarrolla en Ciudad de México.
Este patrón, señaló, "se replicó en distintos momentos en varias economías de la región marcadas por procesos inflacionarios prolongados".
Durante la conversación, Ahmad analizó cómo ha cambiado el uso de stablecoins en América Latina: de ser una herramienta de protección frente a la devaluación en economías con alta inflación, a convertirse en un riel de pagos para negocios que buscan eficiencia operativa, independientemente de la estabilidad de su moneda local. Según el ejecutivo, esta transición no es uniforme en toda la región, sino que avanza a distintas velocidades dependiendo del contexto económico y regulatorio de cada país.
Ahmad explicó que, en países como Venezuela, Argentina y Bolivia, las stablecoins, en su mayoría referenciadas al dólar, se adoptaron inicialmente como una cobertura natural frente a la volatilidad de las monedas locales.
Sin embargo, según Ahmad, esa lógica no aplica de la misma forma en economías donde la moneda local no enfrenta una presión cambiaria significativa. Para estos casos, Ahmad sostiene que el argumento de adopción no puede basarse únicamente en la volatilidad, sino en algo distinto: la eficiencia operativa que ofrece la tecnología subyacente. Esta distinción, explicó, es clave para entender por qué la adopción de stablecoins se está expandiendo incluso en mercados donde la moneda local mantiene cierta estabilidad.
Imran Ahmad, director de operaciones (COO) de Bitso. Foto: cortesía de Bitso
Una segunda ola de adopción: comercio, no especulación
De acuerdo con Ahmad, lo que está ocurriendo actualmente en la región es un cambio en el tipo de usuario y en el motivo de uso:
Lo que estamos viendo es que el uso de stablecoins detrás de escena está comenzando a crecer mucho más rápido, porque es un riel de infraestructura, en lugar de simplemente comprar y mantener stablecoins (...) Estamos viendo que las empresas intentan hacer comercio con stablecoins, y no lo hacen por la volatilidad de la moneda. Lo hacen por la facilidad real de las transacciones
Para ilustrar este punto, Ahmad recurrió a una analogía sobre los sistemas de comunicación. Comparó el envío de dinero a través de los sistemas financieros tradicionales con el envío de una carta por correo postal: un proceso que involucra intermediarios, tiempos de espera y costos asociados a cada paso de la cadena. En contraste, describió las stablecoins como el equivalente al correo electrónico: un mecanismo que permite el envío directo, de igual a igual, sin depender de un intermediario que procese cada transacción.
"No importa qué método use, si usé el correo electrónico o la oficina postal física para enviarte la carta. Lo que importa es que recibiste mi mensaje. Y de manera similar, cuando piensas en moneda, lo que importa es que recibiste el dinero que te estoy enviando. No importa cuál sea el sistema subyacente", dijo Ahmad.
Según el ejecutivo, este cambio de enfoque (de la moneda en sí hacia la tecnología que la mueve) es el que está impulsando la segunda fase de adopción en la región.
"Se trata menos de que alguien mantenga USDC o USDT por la estabilidad o fluctuación de la moneda. Se trata mucho más de si puedo usar la tecnología subyacente para enviar dólares", resumió.
Esta lectura, según Ahmad, ayuda a explicar por qué cada vez más empresas latinoamericanas incorporan stablecoins en sus operaciones diarias sin que ello implique una postura especulativa frente a sus monedas locales.
El Salvador, entre la dolarización y la necesidad de "ramps"
Al ser consultado sobre cómo aplica esta evolución a un país dolarizado como El Salvador, Ahmad fue específico sobre cuál considera que es el factor determinante para la adopción: no la confianza en la tecnología, sino la existencia de infraestructura de conversión entre activos digitales y el sistema bancario tradicional, lo que en la industria se conoce como "ramps":
Creo que es parcialmente confianza. Pero un componente grande, además, es lo que hace que los países de Centroamérica y El Salvador, por ejemplo, sean una empresa interesante son las rampas (ramps)
Según Ahmad, la pregunta relevante no es si las personas confían en las stablecoins, sino si la infraestructura bancaria local permite convertir esos activos digitales en moneda fiduciaria de forma inmediata.
"No se trata tanto de la confianza en la stablecoin porque, como mencioné, las personas no necesariamente compran y venden bienes y servicios con stablecoins. Todavía quieren convertir a la moneda fiduciaria al final del día", apuntó.
Ahmad puso como ejemplo el caso de México, donde Bitso Business se ha apoyado en la infraestructura local de pagos en tiempo real (SPEI) para construir su modelo de negocio: "Puedo tomar el dinero y enviarlo automáticamente a la cuenta bancaria de alguien con una integración de API".
Sobre El Salvador, fue directo al señalar que el país "todavía está construyendo hacia ese caso de uso", aunque reconoció avances en otros países de Centroamérica que atraviesan un proceso similar de desarrollo de infraestructura de conversión.
En ese contexto, Ahmad mencionó la inversión de Bitso (a través de su vehículo Push, dedicado a impulsar el ecosistema de stablecoins) en SAF Money, una empresa salvadoreña enfocada en construir precisamente ese tipo de infraestructura de conversión.
Según el ejecutivo, El Salvador combina tres factores que lo convierten en un mercado de interés: cuenta con un marco regulatorio ya establecido para activos digitales, representa un mercado con potencial de crecimiento, y tiene un corredor de remesas significativo dentro de su economía, lo que abre espacio para que las stablecoins compitan con los canales tradicionales de envío de dinero.
Ahmad concluyó que, a medida que más países de la región desarrollen este tipo de infraestructura, el uso de stablecoins dejará de depender de los ciclos de devaluación y se consolidará como un componente más de los sistemas de pago, tanto para empresas como para usuarios finales. Para Bitso, este proceso representa el siguiente paso natural en la integración entre los sistemas financieros tradicionales y el ecosistema de activos digitales en América Latina.
Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.
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