Los depósitos del Centro Bancario Internacional (CBI) de Panamá alcanzaron un saldo total de USD 118.204 millones a febrero de 2026, lo que representó un crecimiento interanual de USD 8.005,9 millones, equivalente a un 7,27%, según datos de la Superintendencia de Bancos de Panamá.
El crecimiento estuvo impulsado principalmente por el dinamismo de las captaciones externas, que registraron un incremento de 14,72%, alcanzando un saldo de USD 48.097 millones. Este aumento significó USD 6.170,5 millones adicionales respecto al año anterior, evidenciando una mayor confianza de inversionistas y ahorrantes internacionales en el sistema financiero panameño.
Por su parte, los depósitos internos totalizaron USD 70.107 millones, con un crecimiento más moderado de 2,69%, lo que reflejó una evolución sostenida del ahorro local en un entorno de condiciones financieras aún exigentes a nivel global.
La composición de los depósitos externos también evidenció la relevancia regional del sistema. Países como Colombia, Brasil, Guatemala, Costa Rica y República Dominicana concentraron más del 58% de estos recursos, lo que consolidó a Panamá como un hub financiero para la región.
En cuanto a la estructura de los depósitos, se observó una recomposición hacia instrumentos a plazo, especialmente en el segmento de particulares. Los depósitos a plazo internos crecieron 6,33%, mientras que los externos aumentaron 15,52%, reflejando una preferencia por instrumentos que ofrecen mayor estabilidad y previsibilidad en el contexto actual.
Esta transformación en la estructura de pasivos permitió mejorar la gestión de activos y pasivos de las entidades financieras, facilitando la planificación de tesorería y fortaleciendo la resiliencia del sistema ante posibles choques externos.
En paralelo, la cartera crediticia neta del CBI alcanzó los USD 100.647 millones, con un crecimiento de 5,21%, equivalente a USD 4.983 millones adicionales. Este incremento fue liderado por la cartera externa, que aumentó 15,19% hasta situarse en USD 38.644,4 millones.
Los principales desembolsos se concentraron en los segmentos de consumo personal, comercio e hipotecario, lo que reflejó una recuperación progresiva de la actividad económica y una mayor demanda de financiamiento en sectores clave.
Por otro lado, los activos totales del sistema bancario crecieron 4,83% interanual, sumando USD 163.232,9 millones. Este desempeño respondió a una estrategia enfocada en la expansión de activos productivos y la optimización del balance, en un contexto de competencia regional por liquidez.
Los indicadores de solidez del sistema se mantuvieron robustos. El índice de liquidez legal se ubicó en 57,14%, mientras que la ratio de cobertura de liquidez (LCR) se mantuvo por encima de los mínimos regulatorios. Asimismo, el Índice de Adecuación de Capital (IAC) alcanzó 16,27%, garantizando un colchón suficiente para absorber eventuales choques externos o crediticios.
En el ámbito de las operaciones contingentes, el sistema registró un crecimiento de 12,7% en 2025, impulsado principalmente por las líneas de crédito por desembolsar, que representaron el 69% del total. Además, las cartas de crédito aumentaron 14%, en línea con un repunte del comercio internacional, mientras que los avales y fianzas crecieron 13,1%, asociados a proyectos de construcción y alianzas público-privadas.
En contraste, los instrumentos derivados disminuyeron 25,8%, reflejando una menor demanda de coberturas en el mercado.
En conjunto, estos resultados confirmaron que el sistema bancario panameño mantiene fundamentos sólidos en términos de liquidez, capital y rentabilidad, posicionándose favorablemente en un entorno financiero global que continúa enfrentando desafíos. La Superintendencia de Bancos reiteró que continuará ejerciendo una supervisión prudencial para preservar la estabilidad y confianza en el sistema.
Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.

