La adopción de activos digitales en Latinoamérica podría entrar en una nueva etapa de crecimiento, impulsada no sólo por la innovación tecnológica o la demanda de los usuarios, sino también por la consolidación de marcos regulatorios más claros. Esa es la visión de Fabián Delgado, gerente de Desarrollo de Negocios para Latinoamérica de Bitfinex, quien afirmó en conversación con Cointelegraph en Español que la confianza generada por la regulación será uno de los factores decisivos para la expansión de este mercado en los próximos años.
Delgado aseguró que la experiencia salvadoreña está marcando una ruta de referencia para la región, especialmente por haber desarrollado una normativa especializada para activos digitales. Desde su perspectiva, ese tipo de avances institucionales puede convertirse en el elemento que termine de legitimar el sector ante usuarios, empresas e inversionistas.
“Cuando un activo está regulado, la confianza crece”, afirmó Delgado. A su juicio, esa confianza resulta fundamental para que más personas se acerquen no sólo a bitcoin, sino también a stablecoins, productos tokenizados y otras herramientas construidas sobre infraestructura blockchain.
El ejecutivo consideró que uno de los principales aportes de la regulación consiste en brindar certeza a quienes aún observan este mercado con recelo. En América Latina, donde históricamente una parte importante de la población ha quedado fuera de instrumentos bursátiles o de inversión sofisticados, la combinación entre tecnología y reglas claras podría abrir una puerta distinta para la inclusión financiera.
“Cuando hay una regulación clara, cuando hay una regulación que favorece precisamente la adopción de estas tecnologías, la confianza de los inversores aumenta”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que el efecto no se limita a los grandes capitales, sino que puede extenderse a ciudadanos que antes no tenían acceso a este tipo de oportunidades.
Para Delgado, el caso de El Salvador ofrece una muestra concreta de esa dinámica. Según explicó, el país no sólo logró posicionarse como un actor visible dentro de la conversación global sobre activos digitales, sino que avanzó hacia un terreno aún más específico: la tokenización y la emisión de instrumentos regulados. Eso, en su opinión, ha ayudado a trasladar la discusión desde la especulación hacia el diseño de productos financieros con utilidad práctica para empresas e inversionistas:
Ya no hablamos simplemente sólo de bitcoin, sino hablamos ya de tokenización y todas esas tecnologías que están democratizando el acceso a la inversión y también a la liquidez para otras empresas
El ejecutivo añadió que esa transformación puede tener implicaciones económicas más amplias para la región. Entre ellas, mencionó el potencial de atraer inversión, facilitar nuevas fuentes de liquidez corporativa y generar empleos vinculados al desarrollo de este mercado. “Al final esto se va a ver representado en mejores finanzas para la región y en nuevas oportunidades de empleo”, señaló.
Desde la óptica de Bitfinex Securities, la regulación no debe entenderse únicamente como un requisito legal, sino como una herramienta que puede acelerar la adopción al reducir incertidumbre. Esto cobra especial importancia en una región donde, según Delgado, muchas personas todavía asocian los activos digitales exclusivamente con volatilidad o con entornos poco definidos en términos jurídicos.
En ese contexto, el desarrollo de instrumentos tokenizados regulados podría ayudar a modificar esa percepción. Delgado consideró que, al existir reglas más claras, aumenta la confianza en que los participantes cuentan con mecanismos más sólidos de protección y con un marco en el que pueden operar con mayor certidumbre:
Sin duda alguna esto va a llevar a un crecimiento exponencial en adopción, de bitcoin, de stablecoins y bueno, hoy también de activos tokenizados
La tesis de Delgado parte también de una realidad latinoamericana: la necesidad de nuevas vías de financiamiento y de nuevos mecanismos para conectar ahorro, inversión y desarrollo productivo. Según explicó, una de las limitantes más comunes para muchas empresas en la región es que pueden tener buenos planes de expansión, pero no acceso suficiente a capital en condiciones competitivas. En ese punto, la tokenización aparece como una alternativa que podría complementar o, en algunos casos, mejorar ciertas rutas tradicionales de financiamiento.
“Uno de los grandes problemas de las empresas en Latinoamérica es que pueden tener una muy buena idea, pueden tener un muy buen plan de crecimiento, pero no tienen el dinero para poder hacerlo”, comentó. Frente a eso, dijo, la tokenización permite acceder a liquidez “a costos muy bajos y con beneficios mucho mejores que los medios de financiamiento tradicionales”.
La educación, elemento clave
Sin embargo, Delgado insistió en que la adopción no puede sostenerse solamente sobre la disponibilidad de tecnología o de productos. Para él, el componente educativo sigue siendo esencial, precisamente porque la regulación por sí sola no elimina el desconocimiento de los usuarios. Por ello, Bitfinex ha venido realizando actividades con universidades, empresarios y comunidades interesadas en aprender sobre bitcoin, inversión y activos digitales.
“Lo más importante es el tema educativo”, afirmó. A la vez recordó que un inversionista mejor informado contribuye a un mercado más sano y más sostenible. En su visión, educación y regulación forman una dupla clave: la primera ayuda a comprender los beneficios y riesgos; la segunda aporta el entorno de confianza necesario para que esa comprensión se traduzca en participación.
A su juicio, el hecho de que El Salvador haya decidido avanzar antes que otros países le ha permitido asumir una posición pionera. Eso podría tener repercusiones regionales, ya que varios gobiernos observan lo que ocurre en el país antes de definir sus propios pasos en esta industria.
“Creo que hoy día muchos de estos gobiernos están viendo qué hace El Salvador”, dijo Delgado. Desde su lectura, esa observación responde a una lógica comprensible: al tratarse de tecnologías relativamente nuevas, muchos Estados prefieren analizar primero los efectos, beneficios y desafíos antes de avanzar con marcos propios. En ese escenario, la experiencia salvadoreña puede funcionar como laboratorio regulatorio para el resto de Latinoamérica.
El ejecutivo mencionó que ya existen señales de movimiento en otros mercados de la región. Citó, por ejemplo, avances en Colombia y anuncios en Panamá, al tiempo que sostuvo que varios países analizan cómo adoptar regulaciones que les permitan beneficiarse de este tipo de instrumentos. Aunque reconoció que no todos avanzan al mismo ritmo, consideró que el interés es creciente, sobre todo porque los activos digitales pueden convertirse en herramientas para atraer inversión y facilitar operaciones financieras más eficientes.
Aun así, Delgado matizó que la adopción no siempre espera a la regulación. En algunos casos, explicó, los usuarios avanzan más rápido que los propios gobiernos porque encuentran beneficios concretos en herramientas como las stablecoins, especialmente para pagos transfronterizos, cobertura frente a inflación o acceso a dólares digitales.
Uno de los ejemplos que mencionó fue Colombia donde, según relató, USDT pasó de ser visto principalmente como un activo para arbitraje o especulación a utilizarse en casos cotidianos. Entre ellos citó pagos internacionales, dolarización parcial del ahorro y remuneración de trabajadores remotos. Para Delgado, estos usos muestran que la utilidad práctica de los activos digitales ya está presente en América Latina, incluso antes de que exista una regulación homogénea en toda la región.
Pero justamente por eso consideró que un marco normativo puede potenciar aún más el crecimiento. En otras palabras, si la adopción orgánica ya está ocurriendo en algunos nichos, la regulación podría ampliar ese fenómeno al atraer a quienes todavía permanecen al margen por dudas legales, prudenciales o de confianza.
La discusión, por tanto, no gira únicamente en torno a si América Latina adoptará más activos digitales, sino bajo qué condiciones lo hará. Y para Delgado, la respuesta es clara: el siguiente gran salto llegará cuando la región combine innovación, educación y marcos regulatorios que generen confianza.
“Creo que estamos simplemente viendo la punta del iceberg”, concluyó, al referirse al potencial de crecimiento que todavía observa para bitcoin, las stablecoins y los activos tokenizados en El Salvador y en el resto de Latinoamérica.
Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.

