La distinción entre banca tradicional y fintech se está desdibujando. Al menos esa es la lectura de Ana Cristina López, directora nacional y jefa de banca de Citi El Salvador, quien afirmó en conversación con Cointelegraph en Español que el sector financiero se dirige hacia un modelo de colaboración entre ambos tipos de actores, impulsado por una demanda corporativa que ya no distingue entre quién provee la solución, sino qué tan eficiente es.
"Al final, la fintech y los bancos estamos buscando lo mismo. Y sobre todo, lo más importante: los clientes están demandando lo mismo", señaló López.
La ejecutiva, que lleva 31 años en la institución, observó este proceso desde una posición particular: Citi opera en 95 jurisdicciones y atiende a grandes corporaciones multinacionales con necesidades transfronterizas, el mismo segmento al que apunta buena parte de la industria fintech con propuestas de pagos instantáneos, liquidación en tiempo real y reducción de fricción operativa.
Los rieles del dinero siguen siendo de los bancos
López reconoció que las fintechs tienen ventajas estructurales en agilidad y desarrollo tecnológico, y que operan con mayor flexibilidad regulatoria que los bancos tradicionales, sometidos a auditorías en múltiples jurisdicciones. Sin embargo, fue directa sobre dónde está el límite: "Para mover dinero, siempre vas a necesitar los rieles".

Ese argumento no es defensivo sino estratégico. En la visión de López, la complementariedad es precisamente lo que hace inevitable la convergencia. Las fintechs aportan velocidad e interfaz; los bancos aportan infraestructura, corresponsalías internacionales y cumplimiento regulatorio. Ninguno, por sí solo, cubre el espectro completo que exige hoy un cliente corporativo global:
Vamos a llegar a un momento donde va a haber una alianza natural entre nosotros y la fintech. De hecho, ya la hay en otras jurisdicciones.
Fintechs como clientes de Citi
Uno de los datos más reveladores de la entrevista es que varias fintechs ya se han convertido en clientes de Citi a nivel global, utilizando la infraestructura bancaria tradicional como base para sus propias operaciones. López lo describió como un proceso de validación gradual: "Como es un tipo de cliente nuevo, todo lo nuevo hay que testearlo".
Mencionó también, sin identificarla, a una empresa fintech de gran escala que acaba de obtener una licencia bancaria en Estados Unidos, señalándola como ejemplo de actores que "están en el juego" y con quienes Citi evalúa posibles alianzas. "Citi observa, analiza y, si conviene, hace alianzas", dijo.
Activos digitales: enfoque global, sin implementación local aún
Sobre el ecosistema de activos digitales, López fue cautelosa pero no descartó el tema. Indicó que Citi lo está analizando a nivel global de forma que ella describió como "conservadora pero al mismo tiempo bastante agresiva", con un modelo de implementación progresiva: primero en jurisdicciones con mayor masa crítica, y luego en mercados más pequeños.
Para El Salvador, que cuenta con regulación específica para activos digitales, López reconoció que no hay desarrollos concretos en este momento, pero dejó abierta la puerta: "Eso no quiere decir que no viene en un futuro, porque es algo que realmente hacia ahí vamos".
La postura de Citi refleja una tendencia más amplia en la banca institucional global: el debate ya no es si los bancos y las fintechs van a coexistir, sino bajo qué términos y en qué plazos lo harán.
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