Al cierre de 2025, el 68,4% de la población adulta de Guatemala contaba con al menos una cuenta bancaria, según el Boletín Trimestral de Indicadores de Inclusión Financiera, publicado por la Superintendencia de Bancos (SIB) de ese país. La cifra equivale a 7,8 millones de depositantes sobre una población adulta estimada de 11,5 millones de personas.
El documento reunió indicadores de acceso y uso del sistema bancario supervisado guatemalteco, y mostró una expansión sostenida en prácticamente todos los rubros respecto a años anteriores.
Uno de los datos más llamativos del informe es que los 340 municipios del país cuentan con al menos un punto de acceso al sistema financiero, lo que representa el 100% del territorio municipal. Sin embargo, persisten brechas: cinco municipios aún carecen de agencia bancaria física —Raxruhá (Alta Verapaz), Huité (Zacapa), La Reforma y La Blanca (San Marcos), y Petatán (Huehuetenango)— y el 21,8% de los municipios no dispone de cajero automático.
El total de puntos de acceso a nivel nacional alcanzó los 68.078, distribuidos en 2.787 agencias bancarias, 61.076 establecimientos de agentes bancarios y 4.215 cajeros automáticos. Esto equivale a 59,2 puntos de acceso por cada 10.000 adultos, frente a los 49,4 registrados en diciembre de 2024, lo que representa un crecimiento interanual de casi 20%.
El papel preponderante lo tienen los agentes bancarios, que concentran el 89,7% de todos los puntos de acceso. En total, existen 17.907 agentes bancarios en el sistema, de los cuales 2.401 prestan servicios a más de una entidad y cuentan con 41.759 establecimientos operativos.
Cuentas de depósito y crédito
El sistema registró 20,3 millones cuentas de depósito de personas individuales al cierre del año, con un monto total de 253.024,4 millones de quetzales. Las cuentas de ahorro son las más numerosas (64,6% del total), aunque los depósitos a plazo concentran el mayor volumen económico relativo con el 32,7% del monto total.
Por región, la Metropolitana —que comprende el departamento de Guatemala— agrupa 10 millones de cuentas, el 49,4% del total nacional, con depósitos por 156.983,7 millones de quetzales. En el extremo opuesto, la región Norte registra apenas 801.389 cuentas.
En materia crediticia, el 16,8% de la población adulta tenía al menos un préstamo bancario vigente, con 1,9 millones deudores y un portafolio de 141.117,9 millones de quetzales distribuidos en 2,6 millones de préstamos. La región Metropolitana concentra el 45,3% de los deudores del país.
Servicios financieros móviles, el canal en expansión
Los productos afiliados a servicios financieros móviles (SFM) sumaron 24 millones a nivel nacional, lo que equivale a 20.939,9 productos por cada 10.000 adultos. De ese total, el 79,7% corresponde a afiliaciones realizadas en línea, mientras que el 20,3% restante se hizo a través de canales físicos.
Las transacciones de agentes bancarios en el cuarto trimestre de 2025 sumaron 52,9 millones de operaciones por un monto de 69.072,6 millones de quetzales, con un promedio de 1.305,1 quetzales por transacción.
Los depósitos fueron el tipo de operación más frecuente (37,3% del total por cantidad), mientras que las transferencias recibidas lideraron por monto con 23.046,3 millones de quetzales.
Por su parte, los SFM procesaron 90,8 millones de transacciones en el mismo periodo, por un monto de 115.801,4 millones de quetzales, dominadas ampliamente por las transferencias enviadas, que representaron el 86,6% de las operaciones en cantidad y el 97,8% en monto.
Evolución histórica
La comparación histórica revela el ritmo de la transformación financiera en Guatemala. En diciembre de 2017, el indicador de puntos de acceso por cada 10.000 adultos era de 17,5; al cierre de 2025 alcanzó 59,2. Las cuentas de depósito pasaron de 14,6 millones a 20,3 millones en el mismo período, y el porcentaje de adultos con al menos un préstamo bancario subió de 13,9% a 16,8%.
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